Daniel Ascencio y Nayeli Urquizo

Daniel Ascencio y Nayeli Urquizo

Misioneros

Durante su niñez en situaciones algo complejas para Daniel y su familia, misioneros llegaron a su barrio donde poco a poco fue conociendo del amor de Cristo, en las escuelas bíblicas que ellos organizaban. A los 14 años comenzó a asistir a la Alianza de América Sur donde conocería a la banda misionera Corban, Elmer Zevallos (guitarrista, fundador de Corban) le enseñó a tocar la guitarra. Tiempo después Daniel ocuparía su lugar, para así comenzar a servir por medio de la música en Inca Link. Años después llegó a ser director ejecutivo de Inca Link Perú, donde al conocer más de cerca a los niños con quienes trabajaba pudo verse reflejado en cada uno de ellos pues su crianza, problemática social, pero sobre todo esperanza en Cristo era la misma, al ver que los programas y sus directores estaban haciendo un gran trabajo primordialmente en discipulado siente que es tiempo de salir de su zona de confort como Director Ejecutivo y aceptar nuevos desafíos. Viaja a Barcelona (España) por estudios, pero mientras tanto servía como Líder de Alabanza en la Alianza de Barcelona. Al culminar dicho periodo, Dios abre las puertas para que vaya como misionero a Honduras a comenzar la nueva obra de Inca Link en el 2019, teniendo como objetivo principal levantar un liderazgo local fuerte en la palabra de Dios, que estén dispuestos a servir en su comunidad y que en no mucho tiempo ellos puedan dirigir Inca Link Honduras.

Para Nayeli, empezó todo al visitar Inca Link Perú (hace muchos años). Empezó a interesarse por las persona más necesitadas de Latinoamérica e intrigarse en cómo son sus vidas. Después de años, decidió que iría a donde el Señor quisiera, y una respuesta fueron sus padres que por fin pudieron aceptar.

Daniel y Nayeli se casaron en enero de 2020 y ahora viven en Honduras, trabajando juntos para construir relaciones con las personas en las comunidades a las que sirven.